Familiares de la menor violada por sacerdote aclaran que no estaba embarazada

35

Familiares de la menor de 13 años que habría sido víctima de abuso sexual, explicaron en las últimas horas que el sacerdote Carlos Carvajal Galvis, presunto abusador, “se aprovechó de la inocencia de la menor”.

Un familiar de la víctima relató: “Este fue a la casa de la niña pidiendo permiso con el pretexto de que a la menor la estaba esperando una modista para medirle el vestido o alba de acolita para que lo luciera en la misa que se iba a celebrar”.

Y continúa diciendo: “El presunto abusador, con todo el cinismo del caso, después de cometer la violación, sin importar el dolor de la familia, la lleva él mismo a la casa, amenazándola quizás para asegurarse de que no dijera lo acontecido, pero la menor se pone mal con una hemorragia. El cura Carlos Carvajal, para que no la llevaran a un hospital y descubrieran el delito, se ofreció a ayudar”.

En medio del dolor y repudio que causa un hecho como este, el familiar de la niña cuenta que “al llegar el papá de la afectada a su casa inmediatamente la trasladan al Hospital San José de San Bernardo de Viento, pensando que era producto de la menstruación, mioma o quiste, y al lugar también llega el sacerdote para acompañar a la niña, lo que, al parecer, fue un acto de intimidación del religioso para que con su presencia esta no hablara, pero por su estado delicado de salud es remitida al San Vicente de Paúl de Lorica”.

El familiar explica que “ya en el centro asistencial de Lorica, al realizarle los respectivos exámenes, dan un parte de un presunto acceso carnal violento, como lo demuestra la historia clínica e informe médico. En dicho parte también se evidencia que la niña llegó con una profunda hemorragia, producto de la violación que por poco le cuesta la vida. Así las cosas, el parte médico desmiente desde todo punto de vista la versión errónea acerca de un aborto de la menor, lo que descarta que se encontraba embarazada y que había tenido relaciones sexuales previas con el supuesto enviado de Dios”.

Este medio conoció que, tras confirmarse la situación, inmediatamente se activó la ruta que establece el código de infancia y adolescencia y se notificó a las autoridades correspondientes.

De acuerdo a personas cercanas a la niña, el sacerdote Carvajal, inmediatamente al darse cuenta que todo “se le salió de las manos”, huyó con rumbo desconocido, por lo que hoy es buscado por las autoridades.